Cargando Eventos

FESTIVAL CONTEMPORÁNEO

ADDA·SIMFÒNICA / SPANISH BRASS / BOMBA PUERTORRIQUEÑA / DAVID MOLINER / JOSEP VICENT / ENSEMS 44

16 septiembre / 20:00h.

Precio: Gratuito

Spanish Brass, quinteto de metales:

Carlos Benetó, trompeta

Juanjo Serna, trompeta

Manolo Pérez, trompa

Indalecio Bonet, trombón

Sergio Finca, tuba

Bomba puertorriqueña: Marina Molina, Daniela Torres, Ambar Rosado

Isadora López Pagán, coreografía y baile

David Moliner, percusión

Josep Vicent, director titular


Conciertos:

16/09/2022     20:00h Auditori de la Diputació d’Alacant, ADDA

18/09/2022     12:00h Auditori del Palau de les Arts


Programa:

Yannis Xenakis, Metastaseis – 08:00

J. Peña Aguayo, Mosaicos de Arena Errante (estreno mundial) – 20:00

Quinteto de Metales, Grupo de Bomba Puertorriqueña y orquesta

Pausa – 15:00

David Moliner, Figuratio I. Mein Logos! – 12:00

Óscar Navarro, Alí y Cántara, Poema Sinfónico (estreno mundial)24:00


NOTAS AL PROGRAMA

Iannis Xenakis

(Brăila, Rumanía, 1922 – París, 2001)

Metastaseis

Compuesta durante 1953 y 1954 y presentada por primera vez en el Festival de Donaueschingen de 1955 bajo la dirección de Hans Rosbaud, Xenakis tradujo Metastaseis como “transformaciones dialécticas”. Estructuras y parámetros musicales transformados los cuales fueron un foco constante en sus composiciones.

En Metástasis, Xenakis aplicó algunas de las progresiones geométricas del Modulor de Le Corbusier a la organización de las estructuras interválicas y a la duración de la dinámica y los timbres. También esbozó los glissandos de cuerda en un gráfico arquitectónico, con el tono en el eje “y” el tiempo en el eje “x”. (Las formas de estos glissandos graficados – paraboloides hiperbólicos – influyeron en su diseño para el Pabellón Philips y Le Corbusier/Varèse Poème électronique unos años más tarde).

La metástasis comienza con las cuerdas y cada parte de la cuerda se anota individualmente al unísono en un Sol suave natural. Una por una, las cuerdas se deslizan en glissandos cuidadosamente trazados, creciendo rápidamente hasta convertirse en una masa de zumbido furioso, con extremas alternancias de dinámica y timbre. Los vientos y la percusión agitan las aguas, particularmente en la segunda mitad de la obra, pero esta es ciertamente una música centrada en las cuerdas. El cierre presenta glissandos masivos antes de asentarse en un zumbido unísono de Sol sostenido, que se desvanece de fff a ppp.

J.J. Peña Aguayo

(San Juan, Puerto Rico, 1973)

Mosaicos de Arena Errante (estreno mundial)

“Sonidos neoafricanos en las músicas nuevas del Caribe”

Obra de estreno para quinteto de metales solista, grupo de bomba puertorriqueña y orquesta, con coreografía de Isadora López Pagán y la participación de Spanish Brass y Mancha’e Plátano.

Mosaicos de Arena Errante tiene en primera línea expresiva fusionar los sonidos y rituales de la bomba puertorriqueña –género interdisciplinar de Puerto Rico de notable influencia africana que surge de las comunidades negras libres y esclavas de épocas coloniales– al mundo sinfónico, consiguiendo la experiencia polifacética de vanguardias tímbricas, improvisación e interacciones únicas con la danza y el movimiento escénico.

Se inspira en una escena de la producción audiovisual Nenén de la Ruta Mora (1955), filme de la División para la Educación de la Comunidad (DIVEDCO) del Departamento de Instrucción Pública del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En la película, el pequeño Nenén –recorriendo el pueblo de Loíza junto a un imaginario personaje en las fiestas de Santiago Apóstol– se encuentra con un baile de bomba en las sendas de arena del barrio de Las Carreras. En esta escena en la que el personaje que viste atuendo y máscara de vejigante persigue al niño cruzando diversas escenas de las festividades, se aprecia la arena errante en la tradición particular del baile de bomba a pies descalzos y participación libre del público. La escena desprende homenaje a la resistencia, desde los humildes niveles de la sociedad, a las colonizaciones de raza, espacios y creencias espirituales. Ese barrio sigue teniendo hoy en día, ante el desarrollo de pavimentos y edificios, arena sobre su suelo. Una metafórica colonización en reversa de las aureolas del arte civilizado por la memoria colectiva de humildes almas en conversa entre generaciones.

David Moliner

(Castellón, 1991)

Figuratio I. Mein logos

Escrita en 2018, este concierto para percusión y orquesta parte, según el propio David Moliner, de “una premisa directa: la línea como elemento motor de un discurso musical; la línea en todas sus vertientes, horizontalidad, permutación cíclica, desarrollo semivertical y oscilaciones temperadas. La parte lógica de la interacción lineal, es decir, el logos, es el elemento clave de la concepción artística de la obra, que deriva en estados emocionales, incluyendo vertientes como pitos, campanas, susurros o golpes de pies”. El compositor, que actuará como solista a la percusión, añade respecto a la interpretación de la pieza: “La nomenclatura concierto está escrita no con una idea clásica de concierto sino como un organismo vivo en el que todos los instrumentos están ‘contaminados’ del lenguaje percusivo”.

Óscar Navarro

(Novelda, Alicante, 1981)

Alí y Cántara, Poema Sinfónico (estreno mundial)

Hace siglos, en la ciudad donde hoy se levanta Alicante, habitaba un Califa junto a su familia. De todos sus hijos, era famosa por su extraordinaria belleza la princesa Cántara, a quien no le faltaban pretendientes. La lucha entre ellos dio origen al nombre de Alicante.

Y fueron dos jóvenes quienes disputarían por el amor de la princesa: Almanzor y Ali. La princesa Cántara no sabía por cual decantarse, ya que ambos eran atractivos y gentiles. Entonces al Califa, su padre, tuvo una idea, y evocando a las 12 pruebas de Hércules, les solicitó que realizaran una complicada tarea, siendo elegido el primero que la terminase como marido para la princesa musulmana.

He aquí pues las tareas encomendadas: Almanzor tuvo que viajar a la India para traer especias y sedas a la princesa y Ali se comprometió a hacer una acequia de la que se sacaría el agua con el que abastecer a la ciudad.

Mientras Almanzor puso rumbo a la India, Ali inició su tarea; y al estar tan cerca de Cántara no dudó en cortejarla. El joven le escribía, cantaba o recitaba poemas. Así fue como la princesa se enamoró de él locamente. Cántara no necesitaba que los jóvenes finalizan las tareas: su corazón ya había elegido, y quería casarse con Ali.

Pasado el tiempo Almanzor regresó de la India con la tarea terminada, desconociendo el amor que había entre la princesa y su rival. El califa, que era un hombre justo, al ver que Almanzor había concluido la tarea, le entregó la mano de Cántara.

Cuando Ali se enteró se lanzó por un barranco roto de dolor en el punto que a día de hoy se conoce como Presa de Tibi. Y ocurrió que donde su cuerpo cayó, la tierra se abrió y brotó agua. Al enterarse Cántara de la desgracia, asimismo se tiró al vacío en la Sierra de San Julián. Desde entonces al lugar se le dice ‘el precipicio del Salto de la Mora’. Con la pérdida de la princesa el Califa se sumió en una fuerte depresión. Y finalmente decidió lanzarse al abismo desde lo alto de su castillo.

Los habitantes quedaron consternados por lo ocurrido y decidieron cambiar el nombre de la ciudad por el de “Alcántara”, para que el nombre de los amantes, Alí y Cántara, quedara unido eternamente. Con el paso de los años ese nombre pasó a ser Alicante, nombre con el que conocemos hoy en día a la ciudad.